Nuestra Historia
Una historia de amor, resiliencia y comunidad — que comenzó el 7 de abril de 2019 en una maternidad en Viana do Castelo.
La historia de Leonor
Cada momento de este viaje ha moldeado quiénes somos hoy como familia y asociación
Un embarazo lleno de esperanza
El embarazo transcurrió de forma tranquila y sin complicaciones importantes. La familia esperaba con alegría la llegada de Leonor, hermana menor de un niño de entonces 7 años. El único signo diferente fue un peso ligeramente por debajo de lo esperado en las últimas ecografías — un detalle que, en ese momento, no generó grandes preocupaciones médicas.
Nada hacía prever lo que estaba a punto de ocurrir.
El día en que llegó Leonor
Leonor nació en la Unidad Hospitalaria del Alto Minho, en Viana do Castelo, en su tierra de Viatodos, Barcelos, en el corazón del Minho.
En el momento del parto, sufrió una anoxia neonatal hipóxico-isquémica — una privación crítica de oxígeno al cerebro durante el nacimiento. Las consecuencias fueron inmediatas e irreversibles: parálisis cerebral con incapacidad total.
Pero Leonor resistió. Y esa sonrisa que se empeñó en aparecer desde los primeros días fue la señal de que la lucha iba a continuar.
El diagnóstico y los primeros pasos
Los meses siguientes fueron de mucho aprendizaje, de consultas, de terapias y de nuevas realidades. La familia tuvo que aprender a navegar en un sistema de salud y de apoyo social que, muchas veces, no estaba preparado para dar respuestas rápidas a niños con necesidades tan complejas.
La parálisis cerebral de Leonor implica una dependencia total en todas las actividades del día a día. Cada conquista — una mirada de reconocimiento, una sonrisa en respuesta, un movimiento voluntario — es celebrada como una victoria inmensa por la familia y por todos quienes la rodean.
La comunidad abraza a Leonor
La historia de Leonor comenzó a correr de boca en boca en Barcelos y alrededores. Vecinos, amigos, conocidos e incluso desconocidos fueron uniéndose — con donaciones, con tapones recogidos, con horas de voluntariado y, sobre todo, con cariño.
Quedó claro que ese impulso colectivo necesitaba una estructura. Necesitaba un nombre, un propósito, una forma de crecer y de llegar más lejos.
Nace la Associação Sorriso Leonor e Amigos
La ASLA — Associação Sorriso Leonor e Amigos fue fundada con un propósito claro: centralizar y ampliar el apoyo a Leonor y a otros niños con necesidades especiales y sus respectivas familias que, como la familia de Leonor, muchas veces se sienten solas ante la falta de respuestas.
El nombre lo dice todo. La sonrisa es de Leonor — y los amigos somos todos nosotros.
Leonor hoy — y el camino por delante
Leonor tiene hoy 7 años y sigue sorprendiendo a todos quienes la rodean. Con el apoyo de terapias especializadas, de equipos adaptados y, sobre todo, del amor de la familia y de toda una comunidad, Leonor crece, se comunica a su manera y llena de luz cada habitación en la que entra.
La lucha continúa — por mejores terapias, por más equipamiento, por mayor inclusión. Pero ya no es una lucha solitaria.
El impacto en la familia
Cuidar de Leonor es un acto de amor de toda una familia
Leonor tiene un hermano mayor, actualmente con 13 años, que creció aprendiendo el significado de palabras como empatía, paciencia y solidaridad de una forma que pocos jóvenes tienen oportunidad de vivir. Él es uno de los mayores apoyos de la familia — y uno de los mayores fans de su hermana.
Pero la realidad de tener un hijo con necesidades especiales tan profundas trae consigo desafíos que van mucho más allá de lo físico y de lo económico. El agotamiento emocional, la necesidad de estar siempre presente, la gestión de las expectativas y el duelo silencioso de un futuro imaginado de forma diferente son partes de ese viaje que la sociedad raramente ve.
La ASLA no existe solo para Leonor. Existe también para los padres, para el hermano y para todas las familias que comparten desafíos similares — porque el apoyo que marca la diferencia es el que piensa en toda la familia, no solo en el niño.
Por eso la asociación invierte también en la convivencia, en el intercambio de experiencias entre familias y en la creación de una red de apoyo mutuo que va más allá de la ayuda material.
"Hay días difíciles, claro que sí. Pero cuando miramos la sonrisa de Leonor, recordamos por qué. Y eso es suficiente."— [Cita de la familia — por confirmar]
Cómo nació la ASLA
De una necesidad real nació una misión colectiva
La Associação Sorriso Leonor e Amigos nació de la constatación de que las familias de niños con necesidades especiales enfrentan, junto a los desafíos médicos y terapéuticos, una falta crónica de respuestas del sistema — largas listas de espera, apoyos insuficientes, equipamientos caros e inaccesibles, y poco espacio para compartir experiencias con otras familias que viven lo mismo.
La ASLA vino a colmar esas lagunas. Con base en la solidaridad de la comunidad de Barcelos y alrededores, la asociación organiza iniciativas de captación de fondos — como la Marcha Solidaria anual y la recogida de tapones y reciclables — y canaliza esos recursos hacia terapias, equipamientos y apoyo directo a las familias.
Pero más que los recursos materiales, la ASLA quiere ser una comunidad. Un lugar donde ninguna familia se sienta sola, donde las historias se comparten y donde el amor circula en todas las direcciones.
La misión es sencilla — y es también nuestro lema:
Nuestro lema
"Compartir Amor"
Porque creemos que el amor compartido no se divide — se multiplica. Cada gesto cuenta. Cada persona que se une a nuestra familia marca la diferencia en la vida de Leonor y de tantos otros niños.
¿Quiere formar parte de esta historia?
Hay muchas formas de ayudar — desde una donación, pasando por la recogida de tapones, hasta el voluntariado. Descubra cómo puede contribuir.